Cuando una planta crece, su factura energética suele crecer con ella. La estrategia integral liderada por nuestro fundador como Energy Manager demostró lo contrario: el consumo podía desacoplarse de la producción.
La planta debía incrementar producción, reducir consumo y emisiones, sostener competitividad global y prepararse para la transición del sector automotriz — todo al mismo tiempo.
El objetivo era uno solo y difícil: desacoplar el crecimiento productivo del crecimiento energético.
No fue una medida aislada, sino una transformación integral de la gestión energética. Cada frente alimentó al siguiente: el suministro y la generación bajaron el costo de la energía; la gestión, el monitoreo y la automatización bajaron la cantidad consumida.
Estrategia de suministro avanzada para optimizar el costo de la energía y ganar flexibilidad.
Más energía propia, menos energía de red y menor huella de carbono.
Indicadores, objetivos, seguimiento continuo y cultura energética como sistema.
Operación por demanda real y ajuste de tiempos: menor consumo específico sin afectar la línea.
Control de iluminación, cortinas de aire y secuencias de climatización para recortar cargas.
Medición continua de electricidad y gas con KPIs y tendencias para decidir con datos.
No se trató de ahorrar energía reduciendo la actividad. Se trató de mejorar la productividad energética de la operación: producir más vehículos consumiendo menos energía.
Resultados del periodo 2021–2023 respecto a la línea base 2020, según el resumen ejecutivo del proyecto. Caso anonimizado en su versión pública.
Una conversación de 30 minutos basta para saber si hay caso. Si no lo hay, se lo decimos.